marisa morello
Hay otros mundos
Marisa Morello es odontóloga, y puede ser considerada una persona universal. En esta nota narra su viaje a oriente, su interés por la meditación; y por experiencias antiguas en el hombre como el chamanismo y el baño de vapor, llamado en América “Temazcal”. Exploradora de todas las culturas, desde Uribelarrea, nos abre la puerta de su casa.
Marisa Morello compra su propiedad en Uribelarrea en el año ’84, desde esa fecha visitará continuamente la localidad los fines de semana. En el ’85 le propone a Marini
-director de salud municipal- poner en marcha un plan de prevención odontológica. El plan de salud se desarrolla en Uribelarrea durante algunos años con cierto éxito. Más tarde logra inaugurar una biblioteca de 2000 ejemplares; ésta resulta una experiencia fallida, por entretelones en los que no quiere indagar. Paulatinamente se empieza a recluir en su casa: «empecé a trabajar puertas para adentro» explica. «Este país es difícil: tenés que tener carisma, estar acomodado políticamente o tener plata; y yo no tenía ninguna de las tres cosas». Hoy, cargada de muchísimas experiencias espirituales, sigue ensayando nuevos caminos en la vida.
-Desde el ’89 entonces: la meditación; el viaje a oriente; el tai chi chuan; la pintura digital; la cocina vegetariana; el reiky; el chamanismo y ahora, el Temazcal. Empecemos por una de tus experiencias más recientes: el chamanismo.
-En el chamanismo entré hace cuatro años más o menos, hice un curso de iniciación chamánica en Argentina con María Bassedas y Gerardo Remer; ellos son discípulos del antropólogo norteamericano Michael Harner. El tema arranca cuando Harner estudia una tribu ecuatoriana en el ámbito de la ceremonia con una droga: ahí observa que había indígenas que entraban en trance sin consumir nada, sólo con el sonido del tambor, pum, pum, pum….descubre que tiene que ver con la frecuencia del latido cardíaco. Con la experiencia funda una sociedad encargada en hacer viajes chamánicos. Es muy interesante. ¿Qué es el viaje chamánico? ¿Leíste “Alicia en el país de la maravillas”?, viste cuando ella persigue al conejo y distraída cae en un pozo? Esa realidad que aparece cuando uno está apurado persiguiendo al conejo; el agujero, la corriente de agua por donde uno cae, es el viaje chamánico.
-¿A qué se debe tu interés por tantas culturas al mismo tiempo?
-En los últimos años yo me di cuenta, que si uno se remonta atrás en el tiempo, todos los caminos conducen al mismo lugar. Ahora estoy estudiando la Kabalá judía, y me doy cuenta que el problema es que se perdió el contenido. Tenemos nada más que las formas exteriores: no sabemos por qué se hace cada cosa. O sea, las ceremonias están, todo está. Pero es como dice el rabino que me enseña a mí: hacemos todo el trabajo en la computadora, rezamos paso por paso, pero nos falta apretar enter.
-En tu viaje a la India conociste a Sai Baba.
-Fue una experiencia fuertísima, volví con 10 kilos menos. Sin embargo para mí no fue suficiente, yo hubiera querido quedarme a vivir allá. Tres veces pensé que me moría; después te das cuenta que fue una apertura, pero en el momento pensás que te morís. Es una persona con la capacidad de materializar y sanar. Tuve la suerte de poder verlo todos los días. Le he visto materializar rosas, le empieza a caer bibuti (cenizas), y después aparece la rosa.
-¿Y qué explicación le encontrás a eso?
Tiene explicación. ¿Has leído algo Fritjof Capra?
-No.
Él habla de la teoría cuántica, todo eso. El milagro tiene explicación: esto (abre y cierra la mano como agarrando aire) es materia. Los milagros, como los de Jesús, son transmutar materia en materia.
¿Qué es el Temazcal?
El Temazcal es un baño prehispánico utilizado por las culturas mesoamericanas como la maya y la azteca, aunque sus orígenes podrían ser más lejanos. El nombre en raíz náhuatl significa «casa de vapor». Se cuenta que al llegar los españoles lo reconocieron meramente como instrumento de higiene, sin embargo, en el marco de las cosmogonías de estas culturas, tenía un significado muy diferente: era descender al vientre materno de la tierra donde se abandonan experiencias pasadas y se recrea la impresión que tenemos del mundo. »Hay mucha gente que cree que es como un sauna, es como un sauna, pero tiene otra profundidad espiritual» amplia Marisa. «Por supuesto que te limpia la piel y las toxinas; pero también los pensamientos y el karma»
Antes de entrar se invoca a las cuatro direcciones, y el encargado de la ceremonia les hace una limpieza de aura a los participantes. Una vez adentro, alrededor de las piedras calientes generadoras del vapor, la temperatura sube cerca de los 100º C.
«Adentro es una experiencia libre: hay quienes cantan, quienes agradecen, otros piden perdón, otros la hacen en silencio» cierra Marisa.
Más información y reservas: al teléfono 011-48262528; los fines de semana al 02226-493017. Y en Internet está la página www.marisaenuribelarrea.com.ar.
Publicado en la edición impresa Nº 56 del 21 de junio de 2006.
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