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«Cristo dijo que hay que poner la otra mejilla, pero con una razón»
El Sheij Abdala Madani es el representante del Islam en Cañuelas y uno de los más importantes del país. Habló con La información sobre religión, el lugar de la mujer en las comunidades islámicas y política internacional. Además adelantó la reapertura de la Mezquita local, que en el futuro –dice- atraerá a colectividades árabes de todo el mundo.
-Hagamos un poco de historia, empecemos con la actividad profética de Mahoma: los inicios del Islam.
- Mahoma (Muhammad en correcta pronunciación) nace en La Meca en el 570, era un hombre que no sabía ni leer ni escribir. Llega en una época en que Arabia estaba sumergida en la ignorancia y en el oscurantismo: los árabes vivían solamente para el dinero y el comercio. Eran muy crueles con las mujeres, al punto de enterrar vivas a sus hijas recién nacidas, se consideraba una desgracia a la mujer; cuando se piensa al Islam como machista nunca se tiene en cuenta este contexto anterior. Mahoma tiene sus primeras experiencias con ese ser superior que buscaba a través del ángel Gabriel, a la edad de 40 años, y así es elegido como mensajero para convertir al pueblo árabe.
-Por las revelaciones del Dios Único a Mahoma, las ciudades de La Meca y Medina son sagradas para el Islam. ¿Por qué también lo es Jerusalén?
-Primero y principal porque otros profetas nacieron en ese lugar y Dios allí se les manifestó a los hombres. Nosotros no negamos a Moisés y a Jesús, todo lo contrario, Mahoma lo que hace es cerrar la era profética. Y desde el punto de vista político reivindicamos a los palestinos: Palestina en árabe significa Filistea, los filisteos son los primeros habitantes que hablaban el arameo; y creemos que el arameo es el árabe actual. Lo negativo para nosotros es la creación del Estado de Israel en 1948, que es un estado sobre otro estado. Antes en Palestina las tres religiones (judíos, cristianos y musulmanes) convivían hermanadamente.
-¿En esta acción de reivindicación está sobreentendida «la espada», ya que Mahoma también fue guerrero?
-Eso fue lo que dijo el Papa hace semanas, «que el Islam conquistó al mundo por la espada», realmente estuvo muy mal. El Islam entró a los pueblos por el corazón y la razón. El Islam, como dice el Corán, convence no intimida. No hay dominación de los países árabes en el mundo. Es por eso que, hoy por hoy, nos encontramos luchando contra el imperialismo. Los países árabes luchan cuando hay una agresión externa; el derecho a la defensa no es un derecho que solamente nosotros tenemos, es por ley. Y el Corán es taxativo en ese sentido, dice: «no te dejes oprimir, porque aquel que se deja oprimir, es tan culpable como el opresor».
- ¿Desde ese pasaje se podría inferir que ustedes no aceptan las palabras de Cristo: «si te abofetean pon la otra mejilla», que resultan una superación de la “Ley del Talión” judía que aparece en el Antiguo Testamento (ojo por ojo, diente por diente)?
-Yo tuve la oportunidad de traducir unos libros, y aprendí mucho sobre los mensajes de Jesucristo o Jesús, como nosotros le decimos. Él dijo: «Si te pegan en una mejilla con razón, pon la otra mejilla para que te sirva de escarmiento». De esta manera lo que nosotros hacemos es defendernos: el Islam no permite que se meta mano en su economía; no permite que se modifique su cultura, si las mujeres han optado por motus propio el uso del pañuelo, que puedan hacerlo.
(Ingresa por primera vez a la conversación su mujer Amina): El Islam tiene que ver con todo. No es como la Iglesia occidental: la religión por un lado, y lo social y la justicia por otro.
-Una pregunta personal, Sheij. Su religión le permite tener –hasta- cuatro esposas, ¿usted cuántas tiene?
-Una. Ella nada más.
-¿Por qué?
-Porque ella no me deja tener más (risas). Claro, si bien la poligamia es lícita, no es obligatoria. La mujer puede decir: vos estás casado conmigo y no quiero que tengas otra esposa. Y la mujer tiene derecho al divorcio.
-En este momento están trabajando en la ampliación y la reapertura del Centro Islámico en Cañuelas, ubicado en Florida y Rivadavia.
-Sí, yo estoy acá desde el ’89 cuando vine desde Buenos Aires a enseñar. Acá había un grupo de musulmanes cañuelenses que le piden al representante iraní la compra de un terreno; en el ’90 a mí se me designa Sheij y podemos abrir la Mezquita Al-Imán, el primer centro religioso en la Provincia de Buenos Aires. Desde ese momento hemos trabajado mucho a nivel social: hicimos programas de televisión, de radio, desde Cañuelas se transmite el primer programa de televisión islámico en la Argentina.
Lamentablemente, con el tema de la AMIA nuestra mezquita fue injustamente acusada y perseguida, por un tema que yo considero político, se nos apuntó a nosotros. Pero hoy toda esta gente que nos señaló está siendo procesada y juzgada. La reapertura significa que nunca nos fuimos de Cañuelas, y que la mezquita va a empezar a trabajar mejor que antes: van a venir colectividades árabes de todo el país y el mundo a congresos, cada mes o cada dos meses. Para eso estamos ampliando el salón de rezo, que estará capacitado para recibir a 200 personas.
Publicado en la edición impresa Nº 72 del 11 de octubre de 2006.
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