|
Carlos Loray
«Yo pinto cuando escribo»

Hace 17 años, ¿se imaginaba este hombre al quien tengo enfrente mío, con ojos lacrimosos de soldador-profesión que realizó- llegar a componer rimas que serían interpretadas por famosos cantantes folclóricos como, por ejemplo, Argentino Luna o José Larralde? Carlos Loray, «Decidor» de versos, así es como él mismo se define, esboza una sonrisa y me asegura que es un agradecido de la vida. «Hoy por hoy,-se enorgullece-lo digo con absoluta modestia, soy el poeta de la provincia de Buenos Aires al que más le cantan sus versos».
Sus padres eran tamberos, oficio «nómada» que obligó a la familia a recorrer muchos pueblos como Las Heras, Vicente Casares, González Catán, Los Pozos, entre otros.
Ya por los años de su juventud, mientras concurría a escuelas rurales a lomos de su caballo, se distinguía como dibujante. A medida que fue creciendo y tuvo que empezar a trabajar para ganarse el pan, fue empleado de la empresa Mercedes Benz, y ejerció de pintor y herrero artístico.
-¿Cómo fueron sus inicios en poesía?
-Yo siempre tuve vocación de escribir versos pero, en realidad, mi primer logro importante sucedió hace alrededor de 17 años cuando los bomberos de Cañuelas organizaron la primera jineteada local y me ligué, a modo de colaboración, con la radio Universidad de La Plata, y conocí lo que es el tradicionalismo. Esto significó un antes y un después en mi vida.
-O sea, ¿gracias al tradicionalismo empezó a componer rimas?
- De cierto modo, sí. El tradicionalismo me permitió sentir un enorme amor por el campo, que tal vez ya lo llevaba dentro de mí pero lo ignoraba, y empecé a escribir mis primeros versos.
-Tengo entendido que es un amante de la historia nacional…
- Absolutamente. Siempre sentí una atracción por nuestras raíces históricas: los gauchos, los indios, la emancipación…En el colegio, no me gustaba la matemática pero amaba la historia. Recuerdo que me daba mucha maña para hacer maquetas de carreta, por ejemplo, en los proyectos que nos mandaban realizar, además de dibujar escenas campestres. Por eso, algunos dicen que soy un poeta pintor o que yo pinto cuando escribo ya que las dos facetas están ligadas en mí.
Tras recitar sus poesías en la radio- trabajó en radio Nacional, radio Belgrano, radio Provincia y muchas otras-y recibir buenas críticas de la audiencia, allá por el año 1992, el cantante nacional Alberto Merlo le grabó su primer tema musical, «Pico a pico», y lo hizo conocido ante el gran público.
En cuanto a su producción literaria, editó tres libros de milongas y recitados criollos: «Entre paisanos», «Palenqueando décimas» y «Recorriendo». Respecto a ello, Carlos considera a sus poesías como «hijos». Últimamente, cuando escribe se inclina por situaciones humorísticas pero con respeto, el valor al que tiene en la más alta estima.
-¿Qué sensación le produce el hecho de que sus poesías sean cantadas por famosos intérpretes?
- Una enorme alegría. Hay algo que para mí es fundamental: Yo soy la voz de la gente de campo que siente lo mismo que yo, pero no sabe cómo expresarlo. Mi mayor logro es poder transmitir tal cual siento las temáticas de mis obras, que giran alrededor de la familia, de la mujer del tambero y muchas otras cuestiones más.
- Además de ello, ¿es posible percibir en sus creaciones experiencias propias?
- Por supuesto. Si no lo he vivido, igualmente conozco perfectamente situaciones ajenas del espectro campestre que luego utilizo para mis versos. Además, también me puede inspirar algo, cualquier cosa que escuche en cualquier lugar me sirve de disparador para un poema.
-¿Cuáles son las características que considera lo ayudan a la hora de componer rimas?
- Por un lado, tengo mucha memoria y soy muy observador. Cuando tengo una idea, armo mentalmente la poesía y después la plasmo en papel. Me puede sonar una palabra mal y puedo pasar un año entero hasta que encuentro la justa.
-Usted mencionó el hecho de «observar». Además de esta cualidad, ¿cree en la inspiración para poder crear?
- Sí, creo que la inspiración es un estado físico que llega como te puede llegar un dolor de cabeza. Uno, por ejemplo, puede estar vacío y un día se levanta y parece que le fluyen las ideas y el proceso puede volver a detenerse. Por eso, cuando me «ilumino», aprovecho y escribo porque sé que alguien parece estar «soplándome» los pensamientos. Sin embargo, a la hora de escribir, respeto mucho la estructura poética de la métrica y la rima.
Carlos está muy involucrado con el área de cultura-ocupó dos veces el puesto de subsecretario de cultura durante la última gestión del ex intendente Rivarola, además de haber conducido el programa «Entre paisanos» por canal 4- y actualmente es empleado en la subsecretaría de dicho espacio. Él, quien fue nominado dos veces como poeta tradicionalista para el premio Santos Vega, cada vez que puede concurre a jineteadas, actividad a la que es aficionado. Asimismo, está realizando un curso de soguería y platería.
- ¿Tiene alguna meta inconclusa?
- Dentro del ámbito literario, creo que no me queda nada más por hacer. Sí deseo pasar mis últimos años estando en el campo. Quiero, simplemente, un lugarcito donde pueda volver a sentir el grito de los «Chajá» y el balido de las vacas. Hasta hoy, más no le puedo pedir a la vida.
- Refiriéndonos a las vivencias de campo, ¿qué imágenes permanecen en su memoria?
- Pienso que uno de los privilegios que tiene el ser humano es el de ver los amaneceres en el campo, que son inyecciones de vida: Así como el hombre de ciudad carga de combustible su auto para ir al trabajo, el hombre campestre ve un amanecer y tiene cargado el tanque para todo el día. Considero la salida del sol como el comienzo de la vida. Las lagunas también me traen muchos recuerdos. Solía meterme en ellas para juntar huevos de pato. También atrapaba liebres con lazos de cerda y recorría los montes, oliendo el perfume de las plantas. En fin, hay infinidad de recuerdos.
- ¿Algún proyecto en mente?
- Estoy por editar un libro nuevo, «Cantos y cuentos», en el que van a estar incluidas mis producciones anteriores, más un par de relatos que estoy escribiendo hoy en día. También voy a sacar un nuevo disco, titulado «Pensando».
Publicado en la edición impresa Nº 156 del 23 de mayo de 2008
|