El equipo de fútbol especial del CEF, campeón invicto
El equipo de fútbol especial del CEF Nº 53 Cañuelas fue campeón invicto, en el torneo de la Liga de Fútbol Especial organizada por la Asociación Civil Andar. Los cañuelenses terminaron primeros en la categoría F2 con 8 puntos de ventaja, después de haber ganado todos los partidos.
Además, contaron entre sus filas con el goleador del campeonato (Marcelo López, 20 tantos) y recibieron el premio a la valla menos vencida (el arquero Alan Raggi).
La premiación se llevó a cabo en el estadio de Independiente de Avellaneda (originalmente estaba previsto que fuese en el Monumental de Núñez) y los chicos fueron recibidos por una autobomba de los bomberos voluntarios.
La siguiente nota sobre el equipo campeón fue publicada en la edición impresa de La información en el mes de septiembre. Cuando se publicó, aún faltaba disputar una fecha, razón por la cual algunos datos difieren. Aún así, decidimos mantener su estructura original, con la aclaración correspondiente.
Campeones de la Vida
Por Fernando Abdo

Quién que alguna vez haya pateado una pelota en un potrero, puede decir que no soñó con jugar una final en el Monumental?
Ellos están a punto de lograrlo.
Después de toda una temporada, y cuando falta solamente una fecha, el equipo de fútbol especial del CEF está puntero. Los chicos vienen invictos, y están a un paso de calzarse la “verde y blanca” nada menos que en la cancha de River, donde está previsto que el próximo 17 de octubre se jueguen las finales del certamen.
Y sin embargo, lejos del exitismo y los nervios con que cualquiera viviría este momento, ellos están más que tranquilos. Saben que ya ganaron, que ya son campeones, igual que sus amigos de los otros equipos que han enfrentado.
Sueñan con la copa y la vuelta olímpica, aunque en esta historia, lo más importante es la amistad: “En el campeonato vamos bien, pero tenemos un problema: la final es en la cancha de River y, si llegamos, a los de Boca no los vamos a dejar ir, salvo que se pongan la camiseta de River”, es lo primero que le cuentan entre risas a La información, que visitó al equipo en uno de los entrenamientos.
La historia
El equipo del grupo de Actividades Físicas Adaptadas del CEF N° 53 de Cañuelas está integrado por Alan Raggi, Darío Zanabria, Marcelo López, Germán “Archi” Farias, Miguel Navarro, Sergio Soria, Facundo Quiroga, Sebastián Acerebe, Matías Brocardo, Jorge Paolini y Víctor Castagnino.
La mayoría de los chicos (tienen entre 20 y 35 años apróximadamente) concurren a APYAD, y tiempo atrás habían participado en la liga de Fútbol especial organizada por la Asociación Civil “Andar”, que se juega en el predio de la UTA en Moreno. En ese entonces representando al Grupo Sol.
Desde que dejaron de participar, los chicos siguieron entrenando en APYAD, hasta que se quedaron sin profesor. Fue entonces cuando la institución se comunicó con Horacio Endara, director del CEF Nº53, para ponerlo al tanto de la situación, y sondear si la escuela de deportes estaba en condiciones de hacerse cargo del desafío. En el CEF no lo dudaron y abrieron de inmediato las puertas y el corazón a los chicos del equipo.
En total son dieciséis, de los cuales cuatro viven en el Hogar Santa María del Rosario, y el resto con sus familias.
Ni bien se incorporaron al CEF, los chicos pidieron insistentemente que los inscribieran para participar del Torneo, pero en el 2010 los plazos ya estaban vencidos, por lo que debieron esperar hasta este año para poder participar de manera oficial.
Mejor imposible
En materia deportiva, el 2011 fue un año de logros. En el debut del certamen consiguieron una contundente victoria por 3 a 0 y, desde entonces, no pararon de ganar.
En la última fecha disputada –el sábado 27 de agosto- le ganaron a Idehacerlas, Quilmes y Almirante Brown, a todos por goleadas. Y cuando falta sólo una fecha están primeros e invictos.
La Liga de Fútbol especial nuclea a miles de chicos con capacidades diferentes. Cada fecha es más que un encuentro deportivo: es una verdadera fiesta, donde todos disfrutan de la amistad y el compañerismo, y donde los resultados son una anécdota.
Los “profes” del CEF están maravillados. “Es muy movi-lizador acompañarlos. Ni bien llegás al predio ya empezás a ligar abrazos y besos. Estos chicos son todo amor”, le cuenta a La información Mariela Guzzi, una de las colaboradoras del Centro que suele acompañar al equipo que entrena el profesor Fernando “Ique” Centurión.
“Cuando termina un partido, la foto y el saludo con el otro equipo es lo más importante. Si hay una falta, enseguida corren a levantar al caído, a disculparse, y no falta una lágrima si el que está en el suelo sufre o exagera un poco. Cuando se levantan se dan un abrazo y un beso”, agrega Mariela.
Cuando llegan los días de partido, los chicos esperan con ansias el viaje. Suelen llegar media hora antes al punto de encuentro y llaman a los profes para que no se vayan a olvidar. A veces, quizá, los despiertan.
La municipalidad se hace cargo de los gastos del traslado, CEF pone las camisetas, que son las mismas que se usan desde hace unos veinte años. Los pantalones y las canilleras son prestadas. Dentro de poco esperan poder tener camisetas propias para que los chicos se las puedan llevar a su casa.
Amigos
Los chicos se integran sin problemas, más allá de las posibilidades de cada uno. A nadie le importa quién juega mejor o peor, y todos son estrellas. Si bien los días oficiales de entrenamiento son los martes y jueves, no pasa una tarde sin que los chicos vayan al predio del CEF en la ex pileta Santa Marta.
Las prácticas no son sólo recreativas. Los chicos tienen entrenamiento físico y hasta repasan algunas nociones tácticas. También juegan al básquet, vóley, handball, y atletismo, disciplina en la que también compiten en los Torneos Bonaerenses.
La información fue testigo de una práctica, y habló con algunos de los jugadores más extrovertidos. Como Jorge, que todavía no puede integrar el equipo porque se sumó tarde: “Como no me pude inscribir, ahora estoy colaborando como DT, pero el año que viene tenemos un 10 espectacular”, dice con poca modestia.
Sus compañeros, lo retan: la camiseta 10 ya tiene dueño. Todos la querían y al principio del campeonato tuvieron que “rematarla”. Se la quedó Darío, que ofreció 120 mil pesos. Por supuesto, todo es un gran juego, en el que se divierten muchísimo.
A veces, quienes más sufren cuando el equipo no rinde en la cancha son los profes que los acompañan. Pero para ellos hasta esas preocupaciones son motivo de risa:
-Preguntales por qué estaban nerviosos el otro día…
-¿Qué pasó?
-Pasó que empezamos para atrás, íbamos perdiendo 5 a 0. Y ellos estaban nerviosos.
-¿Y? ¿Qué hicieron?
-Nada… la fuimos remontando, tranquilos…
Dicen y se ríen. Para ellos es difícil entender cómo a alguien le puede importar tanto un resultado deportivo. Será que mejor que nadie saben dónde está lo importante.
“No crezca, mi niño”, cantaba Facundo, que con simpleza entendía que la verdad está en lo más simple.
Ellos están por jugar una final en el Monumental. El sueño que a muchos nos quitaría el sueño. Pero duermen tranquilos. Y se nos ocurre preguntarles, ¿Qué pasa si pierden?
Por supuesto, no lo dudan, y contestan casi a coro:
-No pasa nada, ¿qué va a pasar?
LA INFORMACION

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