Arrieta: “cerramos con superávit por tercer año seguido, algo inédito desde el retorno de la democracia”
20.04.11. El intendente inauguró el período de sesiones ordinarias del Concejo Deliberante. Destacó la situación patrimonial de la comuna, y dijo que en el 2010 el superávit fue de 2,6 millones. Enumeró la compra de maquinaria por 73 millones y afirmó que cuando termine la gestión se habrán invertido 370 millones en obras. También dijo que la seguridad disminuyó, que el hospital está mejor, y hasta volvió a proponerle matrimonio a Marisa.
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Según anunció Arrieta, el ejercicio 2010 cerró con un superávit global de $ 2.675.534, y un superávit primario de $ 1.683.070.
“Encontramos un municipio quebrado, con 2.900 pesos en la caja y donde únicamente funcionaba el auto del intendente, asumimos después de 23 de los últimos 25 ejercicios cerrados con déficit, y ahora conseguimos algo que nunca se consiguió desde el retorno de la democracia: tres años seguidos de superávit fiscal”, dijo el intendente, quien hizo hincapié en que dichos resultados se lograron “en el marco de un proceso de inversión y equipamiento”.
Arrieta enumeró el listado de todos los vehículos adquiridos por el municipio desde su asunción en diciembre del 2007. Según afirmó, entre camiones, utilitarios, tractores, patrulleros, tractores y maquinarias se incorporaron al parque automotor en total 103 nuevos vehículos, de los cuales 79 fueron adquiridos por el municipio y 24 aportados por los gobiernos nacional y provincial. La inversión total, según detalló el intendente, fue de 73 millones de pesos, de los cuales 71 millones ya se pagaron.
“Quiero dejar esto claro para aquellos que decían que la compra de vehículos iba a dejar endeudadas a las futuras gestiones”, agregó Arrieta.
El mandatario comunal enumeró también todas las obras ejecutadas o licitadas durante su gobierno, entre ellas las obras de agua y cloacas en Máximo Paz, Uribelarrea, Udaondo, San Esteban, Petión, Vicente Casares, Las Chapitas, La Verónica y Los Aromos. “Cuando llegamos no había agua potable en ninguna localidad, y cuando nos vayamos vamos a dejar obras en casi todos los lugares de Cañuelas”, afirmó.
Arrieta mencionó también las obras de repavimentación, pavimentación y bacheo que –según afirmó- significaron una inversión de 60 millones de pesos, a las que se sumarán otros 20 millones cuando finalicen las obras en el camino del 80 y en el acceso por Pellegrini, que según dijo se iniciará en el mes de mayo.
“Hace tres períodos que en Cañuelas no se hace obra pública importante en Cañuelas, cuando terminemos la gestión, entre obras realizadas, iniciadas lo licitadas, la inversión total rondará los 370 millones de pesos”, dijo el intendente.
El mandatario repasó los logros de su gestión en otras áreas como Política Social, el Servicio de Niñez, Medio Ambiente y Producción. En este último punto destacó que en el último año más de 10 empresas iniciaron expedientes de radicación en el Partido.
Arrieta reconoció que una de las deudas más importantes de su gestión será el no haber podido construir una planta de tratamiento de residuos, aunque prometió trabajar en ese sentido hasta fin de año.
Con respecto a la Salud, el intendente afirmó que el municipio cuenta con “un hospital ordenado y un sistema de salud eficiente”, y destacó la “amplia cobertura de consultorios externos” y el plantel de guardia que –afirmó- “es el más completo de toda la región”.
También destacó la “reconstrucción edilicia del hospital” y la compra de ambulancias: “teníamos una sola ambulancia, hoy contamos con 14 unidades de traslado”, aseguró.
En otro párrafo de su discurso el intendente se refirió a la seguridad. Si bien insistió con que la mejor política de seguridad es la “política de inclusión”, Arrieta enumeró toda la inversión efectuada en prevención y seguridad ciudadana: móviles, cámaras y personal para la guardia urbana, que según dijo en las próximas semanas comenzará con una tarea de patrullaje conjunto con la policía en Maximo Paz, Casares y Petión.
El intendente aseguró que en el último año los delitos violentos disminuyeron un 23 por ciento, y dijo también que en los últimos tres meses Cañuelas tiene la “mejor estadística de toda la región”. En su optimismo, también cometió un error: afirmó que en todo el 2010 no hubo que lamentar víctimas fatales por la seguridad, cuando en realidad hubo al menos tres muertos en ocasión de robo: Nicolás González, en mayo, Raúl Aguilar en julio, e Hipólito Moreno, en diciembre.
Arrieta finalizó su discurso dedicando un párrafo para los jóvenes que en el último año se sumaron a la militancia: “Con ustedes, estamos seguros de que nuestro pasado más triste ya no volverá a repetirse”, dijo.
También hubo flores para la jefa de Gabinete, Marisa Fassi. Además de elogiar su trabajo en casi todas las áreas, el intendente volvió a proponerle matrimonio a su esposa. “Hace veinte días que dejé de fumar, y Marisa me dice que estoy inaguantable. Si en diciembre tenemos más tiempo y volvemos a casa, por ahí te pido que te vuelvas a casar conmigo”, le dijo mirándola.
Atrás, la barra cantaba “borombombon… para Gustavo, la reelección”.
“Ojalá en el futuro se diga de nosotros que supimos cumplir con la palabra empeñada, y que tratamos de hacer que Cañuelas otra vez se ponga de pie”, cerró Arrieta el último discurso de apertura como intendente.
Al menos, el de su primer mandato.

La barra, presente
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