Los cañuelenses pagan las tasas más caras de toda la región

La información llevó a cabo un relevamiento en cuatro distritos de la zona, y comparó cuánto pagan los vecinos. Cañuelas tiene el nivel más alto de la zona en Servicios Generales, y está entre los primeros en Seguridad e Higiene.

Para llevar a cabo este estudio, La información decidió que los distritos a comparar tuvieran similitudes con el nuestro y, en lo posible, que estuvieran cerca de Cañuelas, con lo cual se optó por los municipios de Roque Pérez, San Miguel del Monte, Navarro y Lobos.

La investigación se llevó a cabo a partir de un análisis comparativo de las ordenanzas Fiscales y Tributarias que son las que determinan la forma en que se tributa.
Las fuentes fueron siempre oficiales. Dependiendo de los casos se consultó la información con los Concejos Deliberantes, y las áreas municipales de Prensa o Hacienda.
 
Servicios Generales
El primer dato fundamental es que no todos los municipios organizan de la misma manera sus estructuras impositivas y fiscales.
Para calcular la Tasa de Servicios Generales, Cañuelas divide al partido en cuatro zonas de acuerdo a las características y la situación propia de cada lugar, en las que se tiene en cuenta la ubicación y la superficie del terreno. A  esto se suman los adicionales por obras públicas y Defensa Civil, y los que se agregaron el año pasado (disposición de residuos, salud, contribución de mejoras, y seguridad ciudadana). Los valores a pagar se rigen en función de la cantidad de módulos municipales, por lo que un aumento del valor de éste (actualmente en $ 5,69) influye directamente en el costo de todas las tasas.
Los adicionales son una característica común a todos los municipios, que incluyen en la boleta de la tasa de Servicios Generales aportes extra por seguridad, salud y obras públicas.

Cómo tributan los demás
En el caso de Navarro, por ejemplo,  cada servicio tiene un valor específico directo, sin módulos. Allí, la recolección de residuos, tiene un importe de $32 bimestrales por lote o unidad funcional, en tanto que la conservación de calles, y el riego se pagan por metros lineales de frente. En el primer caso se abona $2.30 por metro, mientras que por el riego los contribuyentes pagan $0.80. Por salud y seguridad se agregan $12 por cada partida inmobiliaria. Además, existe un adicional por capacidad contributiva, en la cuál de acuerdo a la valuación fiscal realizada por el gobierno de la Provincia de Buenos Aires, se suma de un adicional según diferentes categorías.
Roque Pérez presenta semejanzas con la de Navarro, sobre todo porque directamente colocan los valores sobre cada servicio prestado (es decir, que tampoco se manejan con módulos). El barrido, el riego y la conservación de la vía pública se tributan en valores anuales por metro lineal de frente. Así, los roqueperenses pagan $6 en el año por el barrido, $1.20 por la conservación de la vía pública, y la misma suma por el riego; mientras que la recolección de residuos también posee un valor anual, pero en este caso se realiza por unidad funcional, y por $66. A ello, se deben agregar las contribuciones por obras públicas, de $18 anuales, y por la tasa de seguridad, $24 en el año.
En San Miguel del Monte, el sistema es muy parecido. Por el conjunto de los servicios de barrido, recolección, clasificación y procesamiento de residuos sólidos urbanos, y conservación de la vía pública, los contribuyentes en la zona urbana del distrito pagan $2.15 bimestrales por metro lineal de frente. Asimismo, existen contribuciones especiales, que se tributan por cada partida inmobiliaria. Por seguridad y salud pública se abona $2.80, por el mantenimiento técnico del alumbrado público $4.70, y para la Asociación de Bomberos Voluntarios, $1.40.

No todos los municipios organizan de la misma manera sus estructuras impositivas y fiscales. Algunos calculan en base a las superficies del terreno, los metros construidos, los metros lineales de frente. Algunos usan módulos y otros establecen valores fijos por unidad funcional. Pero todos incluyen adicionales por seguridad, salud y obras públicas.
 
El caso de Lobos, es el más complejo de todos. Allí, el municipio realiza una valuación fiscal que regirá para el siguiente año, basado en un cálculo que tiene en cuenta el valor de la tierra y la superficie edificada. De acuerdo a la ordenanza tributaria, los terrenos dedicados a viviendas particulares pagan $0.40 módulos por metro cuadrado (el módulo tiene un valor de $1.20). También se consideran las dimensiones de la estructura edificada, y se lo cruza con el índice del valor de la construcción dado por el Colegio de Ingenieros, que se actualiza cada tres años (actualmente tiene un valor de $1120). Ambos datos, al sumarse, dan como resultado la Valuación total (VT), a la cual se le resta un coeficiente de reducción del 40% (Cr), y luego se lo multiplica por la alícuota aplicable del orden del 0.40 % 0 (cero con cuarenta por mil) bimestral, y se obtiene la valuación imponible (VI). Finalmente, se la compara con la valuación fiscal provincial y, la que obtenga un valor más alto, es la que se utilizará.
A la determinación de la tasa, se le deben añadir coeficientes, por si se trata de una vivienda unifamiliar ($1), y por las avenidas o calles principales que linden con el terreno ($1.05). Por otro lado, en la boleta también se incluye un adicional por residuos sólidos urbanos de 5 M (módulos), una contribución de obras públicas de 6 M, y una Tasa por salud, seguridad, y asistencia social que se fijó en $.15.

Un caso diferente es el de Lobos: allí no se tributa en función del metro lineal de frente ni sólo por la superficie del terreno, sino fundamentalmente en base a un complejo cálculo donde tiene preponderancia el valor fiscal del inmueble. Esto hace que las propiedades más caras paguen tasas más altas.

De acuerdo a esta manera de tributar, una vivienda ostentosa en el centro, abonaría casi lo mismo si estuviera fuera del casco urbano, situación que en otros municipios –en Cañuelas, por ejemplo- no ocurre.

Alumbrado público
El alumbrado público es una prestación que integra los servicios que brinda el municipio, aunque en todos los distritos las empresas prestadoras del servicio de energía eléctrica cobran en las boletas una suma en función del costo del suministro energético que realizan a la red pública.
La forma en que se efectiviza este tributo también es diferente según el distrito.
En Navarro, la tasa de alumbrado público resulta de un valor fijo por parcela, que difiere según la cantidad determinada de lámparas por cuadra en la que se halle la parcela, y por un coeficiente que establece un consumo mínimo y otro máximo.
En cambio, en Monte, al igual que en la tasa de Servicios Generales, los habitantes tributan por metro lineal de frente a razón de $4 por cada uno.
Por otro lado, los lobenses pagan una tasa de alumbrado público que se basa en un cargo fijo mensual de $12, y de un 23% del consumo eléctrico.
En líneas similares, el municipio de Roque Pérez determina el valor del servicio, a razón del 15% del consumo de energía de cada medidor, y un adicional fijo de $15.
Por último, en Cañuelas, la ordenanza tributaria determina el cobro por parcela a cada usuario de la empresa Edesur en un valor de $10.
Debido a que la tarifa de Edesur es sensiblemente menor a las de las cooperativas eléctricas que prestan el servicio en los municipios vecinos, los cañuelenses pagan por la iluminación pública valores menores a los demás.

Seguridad e Higiene
También la tasa de seguridad e higiene presenta sendas diferencias en los distritos. El municipio de Navarro tiene al igual que Cañuelas, un régimen rubros, es decir que cada actividad específica abona un valor determinado.
En tanto, los municipios de Monte y de Roque Pérez, utilizan como parámetro la cantidad de personas en relación de dependencia. 
En cambio, los contribuyentes de Lobos abonan de acuerdo a un porcentaje según las declaraciones juradas de Ingresos Brutos, que para las actividades comerciales es del orden del 5%0 siempre que sus ganancias superen los $160.000; de lo contario, se establece una serie de categorías que fijan el valor a tributar.

Clubes de Campo y Barrios Cerrados
De los municipios analizados, sólo Lobos y Monte poseen –además de Cañuelas- una tasa por la prestación de servicios a grandes emprendimientos urbanísticos, clubes de campo o barrios cerrados. En el primer caso se paga una suma equivalente al 9%o de la valuación fiscal de cada vivienda, con un mínimo de 600 M.
Por otro lado, Monte establece que por cada parcela o subparcela edificada se debe abonar una suma de $932.90.

Lobos: un caso paradigmático

(Publicado en la Edición impresa de La información, en mayo de 2010. Investigación y textos: Diego Sánchez, Fernando Abdo, Ezequiel Rizzi)

LA INFORMACION

 

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