Los bomberos festejaron su día

Ver galería de fotos: 
03.06.10. La celebración se inició con un acto en el monumento de la plaza San Martín, donde se colocaron ofrendas florales y el padre Alejandro realizó una bendición. La flamante escalera mecánica fue bautizada con el nombre del desaparecido oficial Juan Montenegro. Después, se realizó la tradicional caravana por la ciudad y la cena de camaradería.
El pasado miércoles 2, el cuerpo de Bomberos Voluntarios de Cañuelas celebró como todos los años el día del bombero.
Esta vez, el festejo se centró en el monumento de la esquina de Libertad y 25 de Mayo, donde se colocaron dos ofrendas florales, una por parte de la Comisión y la otra en nombre del gobierno municipal. La jefa de Gabinete, Marisa Fassi, fue la encargada de participar de la ceremonia en representación del municipio.
A diferencia de otros años, esta vez no hubo misa, a raíz de la ausencia del padre Mario Slongo. No obstante, el padre Alejandro Dilorenzi –de la comunidad Desatanudos del barrio La Garita- fue el encargado de realizar una sencilla bendición.
El sacerdote comparó la vocación de servicio de los bomberos con el sacerdocio: -“Cañuelas tiene una historia de servidores que han dado la vida y siguen dando la vida. Ustedes son ese pan del servicio y del sacrificio que se da todos los días. Su servicio es maravilloso, y tiene mucho que ver con el sacerdocio. En estos tiempos donde nos vamos metiendo cada vez más en el egoísmo, ustedes son un verdadero ejemplo”, dijo Dilorenzi.
Más tarde, fue bautizada con el nombre del desparecido oficial de escuadra Juan J. Montenegro a la flamante escalera mecánica comprada por la institución el año pasado.
“Fue un hombre de trabajo, dedicado a la tarea que tenía que cumplir, un ejemplo que debemos seguir”, dijo el presidente de la institución, Héctor Del Valle, antes de descubrir la placa recordatoria en compañía de los familiares del desaparecido bombero. “No corresponde pedir un minuto de silencio, conociéndolo a Juan. Era demasiado activo, mejor lo homenajeamos con un aplauso”, pidió Del Valle.
Tras el emotivo momento, los bomberos iniciaron la festiva caravana por las calles de la ciudad, en la que recibieron el cálido aplauso de los vecinos, como reconocimiento a su sacrificado servicio. Luego participaron de una cena íntima en el cuartel junto a sus familiares.
LA INFORMACION
 |